domingo, 25 de enero de 2015

Delincuencia

 
 
 
 
 
La delincuencia juvenil hace referencia a los delitos cometidos por los menores de edad. La mayoría de los sistemas jurídicos, al abordar tales conductas, utilizan órganos judiciales ad hoc, como los tribunales de menores, prevén determinadas especialidades procesales para su enjuiciamiento y cuentan con medios coercitivos específicos para su represión, como los centros juveniles de detención.
Los delitos juveniles suelen recibir gran atención de los medios de comunicación y políticos. Esto es así porque el nivel y los tipos de crímenes juveniles pueden ser utilizados por los analistas y los medios como un indicador del estado general de la moral y el orden público en un país y, en consecuencia, pueden ser fuente de alarma y de pánico moral.
Como la mayoría de los tipos de delitos, los crímenes cometidos por jóvenes se han incrementado desde mediados del siglo XX. Existen múltiples teorías sobre las causas de los crímenes juveniles, considerados especialmente importantes dentro de la criminología. Esto es así, porque el número de crímenes cometidos crece enormemente entre los quince y los veinticinco años. En segundo lugar, cualquier teoría sobre las causas de la delincuencia deberá considerar los crímenes juveniles, ya que los criminales adultos probablemente habrán tenido un comienzo en la delincuencia cuando eran jóvenes.
Por otra parte, otro posible origen de la delincuencia juvenil son problemas como la esquizofrenia, trastornos conductistas/mentales, estrés postraumático, trastorno de conducta o trastorno bipolar





la delincuencia 
La delincuencia es un problema que viven los mexicanos día a día, y actualmente es el problema que más lacera al país.
La incidencia delictiva se ha incrementado progresivamente desde el año 2007; principalmente los delitos de robo a transeúnte, secuestro, y homicidio doloso (estos últimos a razón de la guerra contra el narcotráfico). Las tasas bajas de aprehensión y encarcelamiento contribuyen al problema. Muchas causas han generado la delincuencia, las más importantes son el narcotráfico, el tráfico de armas, los asaltos, el desempleo, la polarización económica y la debilidad de las instituciones de seguridad pública y justicia, resaltando la colusión entre el crimen organizado y las autoridades en diferentes escalas gubernamentales (como los casos de Michoacán).
En términos comparativos, internacionalmente, las tasas delictivas en México son altas. La delincuencia se pueden dividir en varios tipos, la más común es el robo o asalto al transeúnte, seguido del robo a casa-habitación o a negocios. Otros tipos son la extorsión, la trata de personas, el narcomenudéo, el lavado de dinero, la pornografía infantil y el secuestro, los cuales entran en la categoría de la delincuencia organizada.
Ciudad Juárez (2012) ocupa el segundo lugar dentro de las ciudades más violentas del mundo.
Según informes publicados a principios del 2011, 13 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo se encuentran en México, siendo las siguientes:
Reynosa,
Tepic 
Otras ciudades inseguras:
 Matamoros

La delincuencia
 es el resultado de la descomposición social y moral que sacude la sociedad desde hace varios años  y  está íntimamente relacionada a la falta de empleos; planes de atención de las necesidades de nuestra juventud; programas de prevención del delito; a la inmoralidad de los gobernantes y la pérdida de valores en la familia. Abordar este mal con medidas simples, significa que no se comprenden las causas del problema o sencillamente, no hay voluntad política de los que gobiernan y de muchos que se denominan de oposición, para enfrentar la delincuencia desde la raíz.

Prevención, represión y atención; son las tres cosas que debemos aplicar, siendo la ciudad de Puerto La Cruz uno de lugares ideales para un plan piloto en el combate del de la inseguridad.  Recordemos que las ideas son hechos materiales que llegan al cerebro como el órgano del pensamiento, a través de los sentidos; por lo tanto, sí los niños y jóvenes de los colegios públicos o privados entre 6 a 16 años (el 83% de la población entre esas edades cursan estudios en algún instituto) comenzaran ha recibir mensajes y orientaciones de manera sistemática sobre las drogas y el comportamiento que  deben tener; sería un programa con resultados favorables, pero lamentablemente los gobernantes prefieren que el dinero sea utilizado en cosas menos importantes que el desarrollo integral de nuestros hijos.

La droga es el común denominador en los hechos delictivos, pero los que vivimos en los barrios sabemos que los puntos de distribución se mantienen intactos a pesar de ciertas visitas domiciliarias por parte de la policía; manteniendo intacta la estructura de comercialización de este millonario negocios de unos pocos pero en detrimento de una población en estado de pobreza y llena de conflictos emocionales, tal como en la actualidad que el 45% de los venezolanos se sienten deprimidos. Han sido incapaces  de desarticular la cadena de distribución del narcotráfico, pero más incapaces han sido en atacar el lavado de dólares, como la fase de mayor rentabilidad de este macabro negocio y los verdaderos cabecillas de la fábrica de delincuentes, ya que un nuevo consumidor representa más ganancias para esta "próspera empresa".

Hablar de la delincuencia sin abordar los casos de los ladrones de cuello blanco (ahora rojos), es no entender que los delincuentes de los barrios o de ciertas urbanizaciones son el resultado de una sociedad enferma desde lo más alto de la estructura gubernamental. Los corruptos, los incapaces y derrochadores de las grandes riquezas del país, han contribuido en el deterioro moral de las últimas generaciones.

Hace 30 años la moralidad y actitudes del venezolano era otras; por lo tanto la delincuencia, o por lo menos en la magnitud que hoy enfrentamos, no está relacionada exclusivamente a las diferencias socio-económicas, ya que siempre existió en nuestro país la exclusión social o política. El afán de la riqueza fácil, alinearse políticamente por conveniencia (clientelismo político), utilizar los recursos del Estado con fines particulares, mantenerse ajeno a los males del prójimo, ver la lucha por el poder político como la búsqueda del reparto de un botín y tantas deformaciones morales o de valores; ha sido el resultado de los malos dirigentes y gobernantes. Por esta razón hay que sacar estos falsos revolucionarios del poder y evitar el regreso de las cúpulas del pasado.

La Delincuencia Organizada

La delincuencia organizada es la actividad delictiva de un grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados con arreglo a la Convención de Palermo con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico , político u otro beneficio de orden material.1
En la sociedad usualmente se comete el error de usar indistintamente los conceptos de crimen organizado y organizaciones criminales. Ambos hacen referencia a un grupo de personas que, buscando alcanzar sus objetivos (que pueden ser riqueza, poder, etc.ya que esto es propio de los grupos terroristas.), realizan acciones que van en contra de la legislación existente. La diferencia central entre crimen organizado y grupo criminal, es que en el primero existen personas con los vínculos necesarios para evitar ser perseguidos por los delitos que cometen o evitar la pena o castigo de los mismos, y el grupo criminal no tiene estos vínculos.
El término de delincuencia organizada se ha utilizado recientemente para señalar a grupos de personas que se dedican a traficar drogas, personas, cometer secuestros, asesinatos, entre otros delitos.
Con el propósito de armonizar la definición sobre delincuencia organizada y promover mecanismos de cooperación para su combate a nivel internacional, en 2000 las Naciones Unidas adoptaron en PalermoItalia la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. En dicho instrumento se recogen definiciones universales sobre este fenómeno y se establecen mecanismos para su combate.

Delincuencia en México


El robo a transeúnte sigue a la alza y en mostracion en la ciudad. Entre enero y junio de 2009, el número de averiguaciones previas por este delito sumaron un total de 12,649. Para el mismo periodo de 2010, el número total fue de 10,586 averiguaciones previas. Esto representa un aumento del 19.5% en el periodo. Ahora bien, no todas las modalidades de robo a transeúnte aumentan en la misma proporción. Mientras que los robos en vía pública aumentaron un 21.1%, los robos en taxis lo hicieron en 16.7% y en microbuses aumentaron en un 8.1%. La vía pública es el lugar más (y cada vez más) vulnerable para el ciudadano.2
Otro delito que afecta seriamente la calidad de vida es el robo a casa habitación, no solamente por el daño económico en el patrimonio familiar, sino por el impacto psicológico que tiene en los niveles de seguridad. Vistas las cifras, la incidencia de este delito también viene aumentando. Se observa que durante el primer cuatrimestre de 2010 el número de averiguaciones previas sumaron un total de 2,541. Para el mismo periodo de 2009, el número total fue de 2,352, es decir, un aumento del 8.0% entre cuatrimestres.3
La serie de tiempo para este delito es preocupante porque comparado con el delito de robo a negocio, el cual es aquel que sucede en “espacios cerrados”, su incidencia aumentó un 2.8% (pasó de 4,337 a 4,458 averiguaciones previas en el periodo) y se pude ver que la relación en el aumento proporcional entre los dos delitos es de casi tres a uno. Esta relación 3:1, y en aumento, sugiere que las casas habitación siguen siendo un espacio vulnerable, pese al creciente uso de sistemas de seguridad y el aislamiento social (ej. calles cerradas, bardas altas, alambrado, etc.) cada vez más visibles en la ciudad.

sábado, 24 de enero de 2015

DELINCUENCIA
En términos comparativos, internacionalmente, las tasas delictivas en México son altas. La delincuencia se pueden dividir en varios tipos, la más común es el robo o asalto al transeúnte, seguido del robo a casa-habitación o a negocios. Otros tipos son la extorsión, la trata de personas, el narcomenudéo, el lavado de dinero, la pornografía infantil y el secuestro, los cuales entran en la categoría de la delincuencia organizada.
Ciudad Juárez (2012) ocupa el segundo lugar dentro de las ciudades más violentas del mundo.
El gobierno mexicano criticó tales declaraciones de emergencia. Ese mismo año, el estado de Texas y los oficiales de policía mexicanos celebraron una conferencia en San Antonio para examinar diferentes formas de coordinación para reducir el crimen, pero se presentaron muchas dudas respecto a qué tan exitosas serían estas acciones.